Último adiós a la hermana Rosa María Ceschi, docente y fundadora del Colegio Ntra. Sra. de Guadalupe de Calchaquí
Con recuerdos imborrables, nostalgia, cariño y gratitud, la Comunidad del Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, despide a la última de las religiosas fundadoras, Hna. Rosa María Ceschi, quien dejó este mundo el martes 8 de julio en la ciudad de Córdoba.

Era una joven maestra, religiosa franciscana, de 23 años, de nuestro norte santafesino, San Martín Norte, Gobernador Crespo, La Penca, los “Ceschi” relacionados a Calchaquí. Fue la maestra del primer Jardín de Infantes que el 19 de marzo de 1959 da inicio al colegio. Trabajadora incansable donde todo estaba para hacer. Así 1961 la encuentra como profesora y catequista iniciando el Nivel Medio, primer Magisterio.
Gran colaboradora del Padre Emiliano Defar, único sacerdote, que admiraba y apoyaba a las Hnas. Franciscanas. Fue su estadía más larga. Otro fue su destino, pero regresó a fines de los años 70 como directora de la escuela primaria y profesora de Ciencias Biológicas. Estudiosa y perfeccionista había cursado ese profesorado. De nuevo a trabajar, misiona, atenta a todos, cuidó los vínculos con sus primeros alumnos y las familias que ayudaron a la fundación. Fueron menos años, otro traslado.

Pero Dios tiene sus designios y bien entrado el año 2000, de nuevo en Calchaquí, siendo, con Hna. Matilde Riedel, las religiosas que en tres tiempos diferentes integraron la Comunidad. Ahora era docente jubilada, fue catequista, Representante Legal, Madre Superiora, siempre activa al frente de las Misioneras de Madre Tránsito, Ministro de la Eucaristía, visitando a personas solas, enfermos, ancianos, las Capillas de los barrios, especialmente Santa Rosa –su barrio-. Cuidó al colegio en lo edilicio, en la mejora y calidad educativa, en los valores familiares, el carisma franciscano de caridad, pobreza, paz y bien. Tenía muy presente que el colegio era parte de una gran comunidad, y participaba de conmemoraciones, inauguraciones, disertaciones, como testimonio de una Iglesia presente.

Muchas personas transcurren la vida y otras, como Hna. Rosa la viven, fieles a su vocación, dejan huella muy marcada, cumplen su misión en el lugar que les toca. Damos gracias a Dios a la Santísima Virgen de Guadalupe por todo el bien que Hna. Rosa hizo en Calchaquí. Gloria eterna para ella. Nuestro abrazo fraterno a sus sobrinos y primos de San Martín Norte, Gobernador Crespo, La Penca y otras localidades.
A nuestras queridas Hnas. Franciscanas Hijas de Madre Tránsito, las acompañamos, y muchas bendiciones.
* Agrademos la redaccion del texto a Marta Capello






























