30º Aniversario del Hogar de Ancianos de Calchaquí
Con misa, un acto protocolar y agasajo, la comunidad del geriátrico “San Antonio de Padua”, dependiente de Cáritas Parroquial, celebró sus 30 años de vida.

Frente al remozado edificio, el pasado 14 de junio, el obispo diocesano Ángel Macín, junto al Pbro. Javier Pividori y Walter Vénica, llevo a cabo la misa. Además hubo palabras de la administradora Lina Baroni – durante los últimos 10 años – quien agradeció a las familias, los socios, donantes, personal, profesionales y a la comunidad en general.
El evento fue declarado de interés comunitario y social por ordenanza Nº 2202/23 del Concejo Municipal y cuya ordenanza fue entregada por la concejal Mirna Paulón. Además hubo entrega de un diploma por parte del ejecutivo municipal – a cargo del intendente Rubén Cuello – como de una placa de reconocimiento de los senadores nacionales Carolina Losada y Dionisio Scarpín, que entregó el dirigente Fabián Cian.
Del acto participaron los residentes del Hogar oriundos de Calchaquí, Margarita, La Criolla, Gobernador Crespo y San Javier, dirigentes y referentes institucionales.

Su historia
En el año 1981, el entonces interventor comunal Enibal Zucco propone a Cáritas crear un asilo para alojar a ancianos en un terreno contiguo al hospital “Ricardo Aldao”. Tras intensas gestiones, recién en el año 1983 comenzaron las obras de construcción. Tras una década y varias comisiones de Cáritas, recién en junio del año 1993 se culmina el edificio. Se forma la comisión organizado, se designa al primer administrador, Elpidio Zapata, se elabora su primer reglamento interno, se contrata personal necesario. Al mes siguiente, llegan los primeros residentes: Josefa Alegre, José Ayala, Cándida Albornoz y Asunción Rodríguez.
Desde sus inicios, se lo denominó hogar, debido al espíritu de quienes trabajaron para concretar el proyecto. Su objetivo fue brindar un servicio a adultos mayores autoválidos que ya pudieran convivir con sus familias o tuvieran insatisfechas necesidades básicas. Siempre se priorizó el buen trato, la compañía, el afecto y la convivencia digna con sus pares.
Tras sortear innumerables momentos de crisis, de escasez de recursos, endeudamiento, peligro de cierre definitivo, la férrea voluntad mancomunada logró superar cada obstáculo y cumplir 30 años. Se convirtió en geriátrico, prestador de PAMI, con ampliaciones edilicias y personal necesario para satisfacer a los 22 residentes actuales.






























