{"id":3440,"date":"2019-01-08T23:57:16","date_gmt":"2019-01-09T02:57:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/?p=3440"},"modified":"2019-01-08T23:57:16","modified_gmt":"2019-01-09T02:57:16","slug":"primeras-vacaciones-solos-como-llenar-el-nido-vacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/2019\/01\/08\/primeras-vacaciones-solos-como-llenar-el-nido-vacio\/","title":{"rendered":"Primeras vacaciones solos: c\u00f3mo llenar el nido vac\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3441\" src=\"http:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nido-vacio_0.jpg\" alt=\"\" width=\"865\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nido-vacio_0.jpg 865w, https:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nido-vacio_0-300x171.jpg 300w, https:\/\/www.revistarescatados.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/nido-vacio_0-768x439.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 865px) 100vw, 865px\" \/><br \/>\n<span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Los chicos crecen y se independizan. De qu\u00e9 manera una pareja de a\u00f1os puede volver a disfrutar la vida de a dos, como al principio. Por qu\u00e9 la ausencia de los hijos afecta m\u00e1s a las mujeres.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Si bien los tiempos cambiaron y la pareja ya no suele ser lo que era, en t\u00e9rminos de roles predeterminados \u2013especialmente el de la mujer, que ya no dedica su vida exclusivamente a la crianza de los hijos y al cuidado de la casa\u2013, hay un momento en el que la crisis, individual y matrimonial, puede acentuarse: cuando los chicos se emancipan y la familia empieza a funcionar de otra manera. El llamado \u201cs\u00edndrome del nido vac\u00edo\u201d refiere precisamente a esta situaci\u00f3n. Se trata de un trastorno que fue definido por primera vez de este modo en los a\u00f1os 70 por la psicoterapeuta neoyorquina Rose Oliver, quien tambi\u00e9n se refiere al mismo como la \u201creestructuraci\u00f3n de una relaci\u00f3n\u201d, espec\u00edficamente la de la madre con sus hijos cuando deja de cumplir con su rol maternal de crianza.<\/p>\n<p>Esta mujer, que la \u00e9poca ya convirti\u00f3 en buena medida en una persona que est\u00e1 muy lejos de justificar su existencia a trav\u00e9s de la maternidad y de la administraci\u00f3n del \u201chogar\u201d, carga sobre sus hombros, sin embargo, con ese papel at\u00e1vico del que no es tan sencillo desprenderse. Por su parte, el hombre (se toma como par\u00e1metro el de una pareja heterosexual pero es aplicable a otras formas de la pareja y de la familia en la medida que haya descendencia), que tambi\u00e9n empieza a despojarse del cors\u00e9 tradicional de mero proveedor, con poca participaci\u00f3n en la crianza de los hijos y en las tareas dom\u00e9sticas, lo vive a su manera, aunque no parece constituir un trastorno tan difundido por el momento como en las mujeres.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo repercute en la pareja? De diversa manera. Algunos padres sienten tristeza, otros se alegran por el crecimiento de los hijos y por la independencia que significa tambi\u00e9n para los padres, que se liberan de algunas responsabilidades materiales. Para algunos autores, hay un reforzamiento de la pareja en la edad adulta, por la libertad que les da la partida de los hijos, cierta renovaci\u00f3n de la sexualidad y la posibilidad de hacer planes que no involucran la presencia de los chicos. Otros especialistas ven a esta etapa de la pareja como la oportunidad para una mayor intimidad y para retomar placeres que hab\u00edan quedado a un lado con la llegada de los hijos: actividades deportivas o recreativas, expresiones art\u00edsticas, viajes e incluso el inicio de alguna carrera que operaba como asignatura pendiente en sus vidas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan explica el psic\u00f3logo Manuel Sotillo, la partida de los hijos es el momento de mayor vulnerabilidad en la pareja, porque genera mucha fragilidad en las mujeres que construyeron su proyecto de vida sobre la base de la familia. Y se pregunta: \u201cQu\u00e9 significa eso del s\u00edndrome del nido vac\u00edo? Yo lo entiendo como una desadaptaci\u00f3n, un mal afrontamiento de una situaci\u00f3n social actual, y que puede etiquetarse como un trastorno afectivo enmascarado, de caracter\u00edsticas depresivas donde reinan los sentimientos de tristeza y de p\u00e9rdida. Las mujeres que lo padecen muchas veces no son conscientes de lo que les pasa, sino que acuden a la consulta del m\u00e9dico por dolencias f\u00edsicas, aunque suelen delatarse con expresiones como: \u2018la casa est\u00e1 vac\u00eda\u2019, \u2018me falta algo\u2019, \u2018hay un silencio deshabitual\u2019, etc. El ser consciente de la situaci\u00f3n es ya un paso hacia la adopci\u00f3n de medidas correctoras que supongan el afrontamiento de la situaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>A esto se suma el desgaste que puede haber tenido la relaci\u00f3n despu\u00e9s de d\u00e9cadas o la presencia de crisis preexistentes, quiz\u00e1 silenciadas o amortiguadas por \u201cel bien de la familia\u201d. As\u00ed, la independencia de los hijos deja a la pareja de alg\u00fan modo desnuda, y no estamos hablando de los cuerpos. Pero mientras las ocupaciones sigan como es habitual, y los tiempos compartidos se reduzcan a algunas horas al d\u00eda y a los fines de semana, la crisis ocasionada por el nido vac\u00edo puede ser manejable. La cosa se pone dif\u00edcil en el per\u00edodo de vacaciones, cuando la relaci\u00f3n funciona a tiempo completo y son solo dos, como al principio, pero quiz\u00e1 con m\u00e1s deudas emocionales y menos planes a futuro.<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Qu\u00e9 hacer (vale para cualquier \u00e9poca del a\u00f1o)<\/strong><\/span><br \/>\n<strong>Para llenar ese vac\u00edo, la psicoterapeuta Dolores V\u00e1zquez elabor\u00f3 las siguientes 20 claves:<\/strong><\/p>\n<p>1. Aceptar la vida como una sucesi\u00f3n din\u00e1mica de etapas. Lo \u00fanico constante en la vida es el cambio. Tambi\u00e9n en tu d\u00eda dejaste el hogar para iniciar una etapa en solitario.<\/p>\n<p>2. Analizar la situaci\u00f3n y los sentimientos. A menudo la edad a la que se marchan tus hijos de casa suele coincidir con una \u00e9poca de cambios muy dif\u00edciles ya que, bien sea por la menopausia o por la jubilaci\u00f3n, se produce una bajada de hormonas o un aumento del tiempo libre que se combina con el s\u00edndrome del nido vac\u00edo en forma de pena, tristeza, fatiga o incapacidad para concentrarse.<\/p>\n<p>3. Reconocer la pena. Es normal que los eches de menos y que eso te produzca dolor, es necesario asumir que tus hijos se han hecho mayores. Esta pena no debe convertirse en permanente. Estos sentimientos pueden desencadenar en una depresi\u00f3n o en una p\u00e9rdida del sentido de la vida. Si es as\u00ed, recurrir a la ayuda de un psic\u00f3logo o un terapeuta.<\/p>\n<p>4. Alegrarse por los hijos. Es necesario que tus hijos vean que los apoyas en sus nuevos proyectos y que pueden recurrir a vos si lo necesitan.<\/p>\n<p>5. Dejarlos tomar sus propias decisiones. Si ves a alguno de tus hijos abatido al principio, es normal; \u00e9l tambi\u00e9n debe acostumbrarse a estar solo y a adaptarse a su nueva vida. Trata de no alegrarte de sus problemas a pesar de tu natural deseo de que vuelva a casa y evita siempre decirle la t\u00edpica frase \u201cYa te lo advert\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>6. Mantener la comunicaci\u00f3n con tus hijos. No te obsesiones con saber qu\u00e9 est\u00e1n haciendo a cada momento ni te imagines que les ha pasado algo malo si no sabes algo de ellos en todo el d\u00eda. Debes aceptar que, aunque no hables con ellos tan a menudo como te gustar\u00eda, no significa que hayas dejado de importarles, solo que la relaci\u00f3n se desarrollar\u00e1 de una manera distinta.<\/p>\n<p>7. \u201cCambiar el chip\u201d con respecto a ellos. Debes tratar de mantener una relaci\u00f3n adulta ahora que se han independizado, no los sermonees ni los trates como si todav\u00eda fueran ni\u00f1os.<\/p>\n<p>8. No crear un santuario en la habitaci\u00f3n de tus hijos. Tampoco es bueno que intentes borrar cualquier rastro de ellos como si jam\u00e1s hubieran vivido en tu casa.<\/p>\n<p>9. No invadir su espacio. Es necesario que tu hijo sea responsable de su nuevo hogar.<\/p>\n<p>10. Dedicar tiempo a uno mismo. No debes abandonarte ni descuidar tu alimentaci\u00f3n ahora que tus hijos ya no est\u00e1n.<\/p>\n<p>11. Retomar actividades. Seguro que ahora tendr\u00e1s m\u00e1s tiempo y las podr\u00e1s disfrutar incluso m\u00e1s que en su momento.<\/p>\n<p>12. Desarrollar nuevas aficiones y realizar actividades f\u00edsicas. Esto har\u00e1 que mantengas la mente ocupada y evitar\u00e1 los estados de \u00e1nimo bajos. Adem\u00e1s, una cierta actividad f\u00edsica es muy saludable y te permitir\u00e1 combatir el insomnio que pudiera aparecer a ra\u00edz de la nueva situaci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>13. Estudiar algo que te guste o aprender un idioma. Cada vez se est\u00e1 haciendo m\u00e1s habitual volver a las aulas tras la jubilaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no?<\/p>\n<p>14. Anotarse en una actividad creativa. Cursos de pintura, manualidades, bailes de sal\u00f3n, talleres de cocina, costura, etc. Estas actividades son tambi\u00e9n muy recomendables ya que reducen el estr\u00e9s y te permitir\u00e1n conocer gente as\u00ed como trabajar tu capacidad de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>15. Hablar sobre tus sentimientos con tu pareja. Debe comprender lo que est\u00e1s pasando. Adem\u00e1s, quiz\u00e1 tambi\u00e9n ella est\u00e9 padeciendo en alguna medida el s\u00edndrome del nido vac\u00edo, aunque no lo haya exteriorizado.<\/p>\n<p>16. Reforzar la relaci\u00f3n de pareja. Ahora que los hijos no monopolizan la conversaci\u00f3n, surgir\u00e1n nuevos temas de inter\u00e9s para ambos.<\/p>\n<p>17. Procurar salir con amigos. Seguro que muchos de ellos est\u00e1n en tu misma situaci\u00f3n o incluso alguno de tus amigos o amigas ya haya superado el s\u00edndrome del nido vac\u00edo y te pueda ayudar el poder compartir confidencias o sensaciones.<\/p>\n<p>18. Sentirse \u00fatil. Es una necesidad propia del ser humano. Est\u00e1 demostrado cient\u00edficamente que cuando no es as\u00ed las defensas bajan y podemos enfermar con m\u00e1s facilidad.<\/p>\n<p>19. Regalarse una mascota. Te ayudar\u00e1 a no ver la casa tan vac\u00eda y silenciosa. Cuidarla y sentir su cari\u00f1o te reportar\u00e1n numerosos beneficios para tu salud.<\/p>\n<p>20. Cuidar de tus plantas o cultivar tu propio huerto. Es otra variante del punto anterior. La belleza de las plantas y las flores produce efectos beneficiosos para el ser humano, ya que relajan, animan y reducen el estr\u00e9s. Mantener una planta sana supone una responsabilidad y, sobre todo, mucha constancia.<\/p>\n<p><em><strong>FUENTE: REVISTA CABAL<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los chicos crecen y se independizan. De qu\u00e9 manera una pareja de a\u00f1os puede volver a disfrutar la vida de a dos, como al principio. 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